• Asesoramiento nutricional y
    de salud integral personalizado

  • Asesoramiento nutricional y
    de salud integral personalizado

  • Asesoramiento nutricional y
    de salud integral personalizado

MINERALES: FORMAS ORGÁNICAS E INORGÁNICAS

 

Aunque algunos minerales, son muy renombrados y conocidos -tales como el calcio o el magnesio- por ejemplo, debido al relevante papel que desempeñan en el buen funcionamiento de nuestro organismo, otros no lo son tanto, aunque no por ello resultan menos importantes. 

Los minerales son sustancias químicas esenciales para el ser humano, que se encuentran en la naturaleza. Los podemos obtener principalmente de las plantas (que a su vez los toman de la tierra) y del agua que bebemos.

 Nuestro organismo es incapaz de sintetizarlos, por lo que debemos ingerirlos a través de la dieta diaria.

De los aproximadamente 90 que se encuentran en la naturaleza, parece que necesitamos alrededor de unos 22 de ellos. A este respecto, se continúa investigando y, probablemente, en un futuro no muy lejano se descubran algunos más esenciales para nuestro organismo o se les reconozcan nuevas funciones a los ya conocidos.

Pero hoy en día, se nos plantea un reto al respecto de estos nutrientes, ya que se observa un déficit de los mismos en nuestra dieta como consecuencia, por un lado, de los métodos de agricultura intensiva que se vienen practicando, lo cual resulta en un empobrecimiento de los minerales del suelo y, por otro, del procesado de los alimentos.

 

CLASIFICACIÓN

En función de la cantidad diaria que necesitamos ingerir, nos encontramos con los denominados:

  • Macrominerales

 Denominados así porque los necesitamos en cantidades diarias superiores a 100 mg (en adultos).  Entre ellos se encuentran: calcio, fósforo, magnesio, sodio o potasio, cloro, azufre. Éste último podemos obtenerlo a través de la ingesta de aminoácidos azufrados.

En cuanto al sodio, potasio y cloro, son considerados como “electrolitos” porque siempre van asociados al agua e intervienen en el equilibrio iónico y osmótico y en los gradientes eléctricos. Disueltos en este medio, son conductores de la corriente eléctrica.

  • Microminerales u oligoelementos                                                                                                                                                                     Necesarios en muy pequeñas cantidades. Dentro de este grupo encontramos:                                                                                                                                                                                                                                                      Elementos traza: cuyas necesidades oscilan entre 1 y 100 mg diarios. En esta categoría se incluyen: hierro, cinc, manganeso, flúor y cobre.                                                                                                                                                                                      Elementos ultratraza: cuya ingesta diaria es inferior a 1 mg. Aquí se engloban: selenio, molibdeno, cromo, yodo, boro y cobalto.

 

¿PARA QUÉ LOS NECESITAMOS?

  • Los minerales al igual que las vitaminas no aportan energía al organismo, pero juegan un papel fundamental al intervenir en numerosas funciones reguladoras importantes del metabolismo orgánico.
  • Otra de sus características más conocida es la función plástica, ya que forman parte de la estructura de huesos y dientes
  • Además, participan en la composición de los líquidos extracelulares e intracelulares
  • Intervienen en diversos procesos enzimáticos
  • Forman parte de proteínas que intervienen en el metabolismo, como las necesarias para la producción y utilización de energía.
  • Juegan un papel fundamental en el crecimiento
  • Colaboran en el mantenimiento del sistema nervioso central
  • Ayudan en la reconstrucción de tejidos
  • Necesarios para la contracción muscular, en la coagulación sanguínea, etc.

 

ACERCA DE SU ABSORCIÓN Y BIODISPONIBILIDAD

A diferencia de las vitaminas, algunas de las cuales pueden ser fácilmente destruidas ante determinados procesos, los minerales son elementos que siempre mantienen su estructura química, de tal modo que no son destruidos o alterados por el calor o la acción de otros elementos como el oxígeno o los ácidos. Sin embargo, hay que tener en cuenta que sí se pueden perder por lixiviación, es decir; al lavar o cocer los alimentos cuando no consumimos esa agua.

Así pues, determinadas técnicas culinarias como la cocción al vapor conlleva que se queden en el agua  parte de los minerales. Hay que valorar pues si resulta conveniente desecharla o no.

La absorción de un mineral se produce en las vellosidades intestinales, y su biodisponibilidad (medida en la que un nutriente ingerido es absorbido y utilizado) depende de la forma en la que se presente (quelación mineral*) en el alimento o complemento dietético.

Por ejemplo, el ácido fítico contenido en la cubierta exterior de algunos cereales, o el ácido oxálico contenido en algunos vegetales como las espinacas, pueden unirse a algunos minerales reduciendo significativamente su biodisponibilidad.

Otro factor que afecta a la biodisponibilidad es la carga magnética del quelato en cuestión. Puesto que nuestro tracto intestinal tiene una carga magnética negativa, lo mejor para facilitar una buena absorción sería que el quelato tuviera carga magnética neutra, puesto que si su carga también fuera negativa, sería repelido lejos de las vellosidades intestinales, dificultándose su absorción. En cambio, una carga positiva del quelato, resultaría en una fuerte atracción por las paredes intestinales en las cuales quedaría pegado, entorpeciéndose la absorción y pudiendo ocasionar efectos secundarios.

Hay que tener en cuenta que los minerales pueden resultar tóxicos si se ingieren en exceso, razón por la que se han establecido unas recomendaciones diarias teniendo en cuenta los distintos estados de la persona.

 

ORGÁNICOS O INORGÁNICOS; ¿CUÁLES SON MEJORES?

Las formas minerales queladas con ácidos orgánicos (sales orgánicas), denominados así porque se encuentran en los organismos vivos y contienen átomos de carbono, presentan la cualidad de contener uniones débiles entre el ligando y el mineral, lo cual permite que la digestión gástrica las rompa fácilmente. Se absorben por tanto, mejor.

En este grupo podemos encontrar los gluconatos, los citratos, los picolinatos, los lactatos, los orotatos  y los aminoquelados.

En cuanto a los quelados inorgánicos por el contrario, no suelen ser muy biodisponibles, tienen más efectos secundarios asociados y una mayor toxicidad que los orgánicos.

Uno de los ejemplos más conocidos respecto de los efectos secundarios de las formas inorgánicas es el del Hierro, que suele producir intolerancias gastrointestinales.

Los sulfatos, óxidos, fosfatos y carbonatos, forman parte de este grupo.

*Los quelatos metálicos son un complejo de un ion de metal unido a una molécula orgánica (aminoácido, ácido orgánico, etc.) denominada ligando. Así es como se encuentran todos los minerales en la naturaleza.

 

Autor: Isabel Cruz

Este post también puedes leerlo en Conasi